El coste real del duelo

Joan Hitchens

El duelo aparece como todo tipo de emociones y ya sea o no sea reconocido, puede estar definiendo activamente quien sois en el mundo en este momento. Cuando repetís los mismos pensamientos sin moveros a través de respuestas o una nueva perspectiva, el duelo os puede atascar. ¿Cuántas de estas declaraciones de abajo habéis hecho en algún momento desde vuestra perdida?

Miedo. Nunca voy a ser feliz otra vez. Creo que quizás olvide a mi ser querido. Siempre estaré solo. ¿Cómo puedo confrontar eso? ¿Qué debería estar haciendo? ¿Cómo voy a sobrevivir? ¿Alguien más me amará de nuevo? ¿Soy normal? ¿Siempre estaré de esta forma?

Preocupación. ¿Quién es el que me va a dejar después? Todos me odiarán. ¿Cómo lo hago eso solo? ¿Por cuánto tiempo voy a sentirme de esta manera? ¿En qué fase de duelo estoy? ¿Cuándo voy a ver a mi ser querido otra vez? ¿A quién puedo confiar? Eso me ha cambiado. Me estoy amargando. Me siento cansado todo el rato.

Rabia. ¿Por qué Dios haría una cosa así? ¿Por qué mi ser querido? ¿Por qué él o ella me dejaría? ¿Cómo puede ser que mi familia sea tan mala? ¿Por qué la gente es tan insensible? ¿Por qué la perdida de otras personas es más importante que la mía? ¿Cómo puede pasar esto? ¿Por qué me estoy castigando? ¿Cómo puede ser que alguien compare las personas con las mascotas? ¿Por qué la gente no sabe que mi mascota era mi vida? Estoy acabado. No los puedo soportar más.

Culpabilidad. No lloro la pérdida lo suficiente. No puedo parar de llorar. Quizás es mi culpa. Entristezco a las personas. No debería divertirme. No siento nada ya. ¿Por qué es tan malo hablar de mi ser querido? No puedo relacionarme con Dios. Quiero empezar a tener citas. Por fin, estoy libre de hacer lo que quiera. Hace tantos años y todavía me hiere. Odio las vacaciones. Guardo todo lo que mi ser querido ha tocado.

Dolor. Esta era la persona más cercana de mi vida. Nadie me puede amar de igual manera. Si la muerte es natural, ¿por qué hiere? ¿Cuándo el dolor va a acabar? ¿Por qué nadie puede simplemente escuchar? ¿Cómo lo/la puedo recuperar? De verdad, tengo dolor 24/7. Duermo llorando cada noche. Nadie lo/la menciona. Ojalá que hubiera sido yo. Hay un agujero inmenso en mi corazón.


Hablar de sí mismo negativamente. Lo merecía eso. No puedo sobrevivir. Todos son correctos. No puedo hacerle esto. Necesito beber una copa. No sé como. Eso me va a deprimir. A nadie le importo. No soy nada ya. No tengo a nadie. Lo he perdido todo. No puedo seguir.

El coste del duelo es cómo os sentís y cómo estos sentimientos impregnan vuestra vida entera. 

Para comprender qué impacto inmenso el duelo tiene en vuestra existencia diariamente, tendréis que mirar más allá de la muerte de vuestro ser querido por algún momento (si estáis en los primeros días, semanas, o meses de una perdida significante, está bien si es o os parece imposible). Mirad más allá de lo que la gente os dice que deberíais o no deberíais hacer o sentir. Enfocad en vosotros mismos, porque este es el lugar donde deberíais recuperar el control, aunque no se siente creíble en este momento. Probablemente hayáis hecho muchos fallos intentando sobreponerse al dolor. Pero estrechando el alcance, empezáis a procesar haciendo algo eficiente sobre vuestro duelo.

Si pudierais tomar una vista de pájaro sobre vuestra vida, veríais áreas generales donde funcionáis y os relacionáis, como la familia y amigos, trabajo, vida espiritual, salud, casa y dinero, entre otros. Esas son áreas de la vida que vuestro duelo impacta en vuestra existencia diaria, donde todos esos sentimientos crean vuestra nueva realidad, o vuestro nuevo ''normal''.

¿Como miráis vuestra vida en estas áreas, en qué medida estáis contentos de seguir existiendo?

Duelo Persistente

Cuando dejáis vuestro duelo quedarse, se acumula. Se engrandece con nuevas pérdidas y otras transiciones en vuestra vida. Os puede haber acercado sigilosamente. Puede haberos desestabilizado. Quizás lo habéis ignorado por algún tiempo. No importa qué escenario os describa, estos sentimientos surgen dentro de vuestro duelo y os están costando las relaciones que queréis hoy - las relaciones con vuestro bienestar, vuestra familia y amigos, aún vuestros compañeros de trabajo. Vuestro duelo se extiende a vuestras actividades sociales, vuestro trabajo, salud, vida espiritual y entorno por cómo y qué os decís.

El duelo puede estar girado hacia dentro (dolor, hablar de vosotros mismos negativamente, culpabilidad) o hacia fuera ( rabia, criticar). El duelo puede enfocar en el pasado (podría, debería), presente (no puedo, no sé), o futuro (preocupación, miedo). El duelo puede ser ligero y comedido o ruidoso y devastador. El duelo cambia tanto que podéis viajar a través de todos estos sitios al mismo tiempo o a lo largo del tiempo. Entonces de nuevo, podéis asentaros en un sentimiento por mucho tiempo (atascandoos). De todas formas, tomáis decisiones qué hacer o no hacer basados en todas las emociones que sentís y las historias de duelo que os repetís. Todos estos sentimientos que lleváis dentro os abruman.

Cuando la carga del duelo está con vosotros por mucho tiempo, las consecuencias empiezan a multiplicarse. Literalmente os lo estáis sacando de encima como lentamente debilitáis vuestra salud, las finanzas, vuestro autoestima conforme la preocupación, rabia, miedo, culpabilidad y dolor acrecientan. La peor parte es que quizás ni relacionáis vuestro duelo con los varios retos que confrontáis. No obstante, notáis que vuestra salud empeora, así que faltáis al trabajo más frecuentemente. Faltáis al trabajo y vuestras finanzas empeoran. Tenéis problemas. La preocupación sobre el dinero afecta a vuestro humor. Estáis cansados. Aplazáis. No os importa mucho nada. Bajáis vertiginosamente las historias que os decís. Muchas de estas historias empezaron con vuestro duelo.

Si no hubiera muerto. Si hubiera podido haber llegado ahí mas pronto. Si hubiéramos sabido. Si hubiera tenido seguro. Si alguien hubiera hecho algo de forma diferente. Si, ¿qué? Los demás no comprenden.

El coste del duelo es su impacto en todas vuestras relaciones, aun con vosotros mismos.

El duelo lo cambia todo

Una comprensión común después de un ser querido inmensamente querido es reconocer cuánto esta persona os importaba. Esta relación ayudó a definiros. Cuando una muerte se avecina grande, habéis perdido una pieza de vosotros, entonces ¿qué más importa? Nada es igual. El duelo que sale enfrente está plagado de confusión sobre quién sois ahora. Y a través del duelo, podéis tejer historias sobre vosotros y otras personas. Estas historias de percepción y expectativas se hacen vuestra verdad. Como quizás no estáis seguros de cómo responder a vuestras preguntas (como las de arriba), empezáis a darle vueltas. Cuando el dolor domina, el duelo trae amargura, resentimiento y frecuentemente aislamiento. El duelo afecta vuestra salud, finanzas y relaciones.

El duelo es exhaustivo. El coste REAL del duelo es vuestra energía personal y felicidad.

El duelo puede usar todas vuestras reservas físicamente, emocionalmente, mentalmente y espiritualmente. Quizás sentís este desague en una o todas vuestras reservas actualmente. Quizás aún sois alguien que nunca recuperó su energía o ímpetu después de la pérdida.

El duelo persistente acaba y vuestra energía vuelve, CUANDO movéis vuestra perspectiva a cuidaros físicamente, económicamente, espiritualmente -de una forma que vuestro ser querido habría querido para vosotros. Ser feliz no es nunca una traición. La duración o la intensidad que hacéis vuestro luto no es una medida del amor que habéis compartido.

¿Ahora que?

Hay esperanza. Hay esperanza porque podéis aprender a elegir vuestra reacción. Podéis definir vuestro duelo en lugar de que os defina él. Podéis alcanzar la comprensión que merecéis. Podéis crear un espacio de decisiones que os ayudarán a vivir con vuestra pérdida en una vida positiva y gratificante. Este es el trabajo del duelo. Esta es la razón por la que estáis aquí.

Afortunadamente, es posible encontrar algunas ganancias, aún gratitud, después de vuestra pérdida. Esto requiere trabajo enfocado en vuestro duelo, relación y vida. Necesitáis descargar el peso que lleváis. Empezáis preguntando las preguntas correctas. Las preguntas son tan importantes porque os proporcionan un modelo de lo que habéis aprendido y lo que podéis pedir en la vida. Hay esperanza mientras descubrís a vosotros y  a vuestros sueños de nuevo. Ahí está la validación que podéis seguir adelante con el amor y el corazón que honra a vuestro ser querido. El trabajo del duelo es tomar pasos para conocer y amaros tanto como vuestro ser querido os quería o tanto como amabais y lo/la cuidabais.

¿Estáis preparados?

La muerte de vuestro ser querido es un agente de cambio en vuestra vida. No hay otra manera de volver solo de sobrepasar.

¿Estáis preparados para definir vuestro duelo en lugar de estar definidos por él? Si es sí, tomáis el paso siguiente a hacer algo. Lo que podríais hacer es leer, escribir o hablar. Quizás necesitáis enfocar en vuestra empeorada salud y bienestar. Quizás necesitáis alimentar vuestro espíritu y fe. Para la mayoría, en la devastación del duelo, algo se puede hacer o todo lo mencionado. Si habéis tomado uno de aquellos pasos pero os sentir todavía atascados, entonces saber por donde empezar es tan fácil como responder algunas preguntas.